Terapia ocupacional infantil: qué es y cómo ayuda
POR Laura Fajardo Horno
29/01/2026
A los niños no les gusta sentirse distintos. Tampoco que alguien les diga que no pueden hacer algo que otros sí. Si tu hijo evita el parque porque le abruman los ruidos, tarda demasiado en vestirse o no consigue sostener el lápiz, es posible que detrás haya algo más que simple torpeza o falta de ganas.
Ahí entra en juego la terapia ocupacional infantil, esa gran desconocida que no trabaja con enfermedades, sino con actividades. Es decir: cómo vestirse, cómo concentrarse en clase, cómo socializar, cómo jugar. Y lo más importante: cómo ser más autónomo en su vida diaria.
Este artículo es una guía sin rodeos para entender en qué consiste esta disciplina y cómo puede ayudarte a ti y a tu hijo. Sin términos rebuscados. Sin promesas vacías. Con ejemplos reales. Con lo que necesitas saber.
Es método: lo que vas a descubrir en esta guía
Hay un puñado de terapias pensadas para niños. Pero pocas son tan completas, personalizadas y adaptables como la terapia ocupacional. No se trata solo de mejorar habilidades, sino de hacer que esas habilidades sirvan para la vida real.
En los próximos minutos vas a descubrir:
- Por qué la terapia ocupacional puede marcar un antes y un después en el desarrollo de tu hijo.
- Qué es exactamente lo que hace un terapeuta ocupacional con niños, y qué no.
- Cómo se trabaja en casa, en el colegio y en el parque, sin batas blancas.
- Qué es eso de la integración sensorial y por qué no es una moda.
- Cómo se interviene por edades, desde bebés hasta preadolescentes.
- Qué puedes hacer tú desde ya, aunque no tengas formación.
No estás solo. Padres como tú se hacen las mismas preguntas cada día. Y hoy vas a encontrar respuestas.
Qué es exactamente la terapia ocupacional infantil y por qué puede marcar la diferencia
Spoiler: no es solo para niños con diagnóstico
En pocas palabras: la terapia ocupacional infantil ayuda a que los niños puedan hacer, con autonomía, las cosas que necesitan o desean hacer cada día. Desde usar cubiertos hasta seguir el ritmo del aula. Desde relacionarse con otros hasta tolerar ciertas texturas sin colapsar.
¿Y qué hace un terapeuta ocupacional?
- Observa cómo tu hijo interactúa con su entorno: casa, colegio, familia, objetos, personas.
- Evalúa qué habilidades tiene y cuáles necesita reforzar.
- Propone juegos, rutinas y actividades terapéuticas adaptadas a su edad y realidad.
- Acompaña a la familia, no como espectadora, sino como parte activa del proceso.
No trabaja con etiquetas. Trabaja con acciones: escribir, vestirse, jugar, relacionarse. Y con emociones: frustración, inseguridad, ansiedad. Todo eso entra en juego.
Así se trabaja: del diagnóstico a las pequeñas grandes conquistas diarias
La evaluación no es un test, es un espejo
Cuando recibimos a un niño, no buscamos un número ni una etiqueta. Lo observamos en acción: cómo coge un juguete, cómo responde a un sonido inesperado, cómo sigue una orden sencilla, cómo se frustra si no le sale algo.
También escuchamos a sus padres. Porque nadie conoce mejor las rutinas, los enfados, los logros, los días buenos y los no tanto.
Y sí, a veces usamos pruebas estandarizadas. Pero solo como una herramienta más. Lo que nos interesa es cómo se desenvuelve tu hijo en su mundo.
Objetivos concretos, no genéricos
Nada de “mejorar el desarrollo motor”. Trabajamos cosas como:
- “Que pueda ponerse los calcetines sin ayuda”.
- “Que no entre en pánico cuando suene el secador”.
- “Que se mantenga sentado en clase sin salirse del pupitre”.
Y siempre con objetivos alcanzables. Porque cada pequeño avance suma.
¿Dónde se hace terapia ocupacional?
Idealmente, donde está el niño: en su casa, en su cole, en su entorno real. Porque el objetivo no es que lo haga bien en terapia, sino que lo haga bien en su vida.
¿A qué edad se empieza? La intervención por etapas
De 0 a 3 años: cuando cada semana cuenta
La intervención temprana es como plantar un árbol en tierra fértil. Lo que hagas ahora se notará siempre.
- Ayudamos a bebés con problemas de tono muscular, dificultad para gatear o con retrasos en el juego.
- Trabajamos la transición a sólidos y la tolerancia a texturas.
- Acompañamos a padres que intuyen que algo no va como debería, aunque aún no haya diagnóstico.
De 3 a 6 años: el juego ya no es solo juego
En esta etapa se trabaja:
- El juego simbólico (hacer como si cocino, cuido, construyo…).
- La motricidad fina para usar tijeras o pintar.
- Las rutinas de higiene y autonomía.
De 6 a 12 años: autonomía escolar y social
Ahora el foco está en:
- Escribir con fluidez.
- Organizar la mochila.
- Seguir rutinas escolares sin ayuda.
- Relacionarse con otros sin conflicto constante.
La terapia ocupacional ayuda a que el niño no se sienta fuera de lugar. Porque la autonomía no es solo física: también es emocional y social.
¿Y la famosa “integración sensorial”? ¿Es real o postureo?
No es moda, es neurociencia
La integración sensorial es la capacidad del cerebro para recibir, organizar y responder a estímulos como el tacto, el movimiento o el sonido. Cuando esto falla, aparecen reacciones que parecen “exageradas”, pero que en realidad son el reflejo de un sistema nervioso desbordado.
- Si tu hijo odia la etiqueta de la camiseta y no soporta la arena…
- Si parece que no te oye cuando lo llamas, pero oye un coche a 300 metros…
- Si se tira al suelo a la mínima, pero se calma si lo abrazas fuerte…
Entonces probablemente necesite un abordaje sensorial estructurado.
Qué se hace en este tipo de terapia
- Se diseñan actividades que estimulan o regulan los sistemas sensoriales.
- Se usan columpios, balancines, texturas, luces suaves o intensas, dependiendo del perfil.
- Se crean rutinas “puente” para antes del colegio, comidas o situaciones estresantes.
No es magia. Es reorganizar la forma en la que el cuerpo y el cerebro interpretan el mundo. Y funciona.
Estrategias prácticas para aplicar ya en casa (y que no requieren un máster)
Visualiza las rutinas
Haz listas con dibujos, pictogramas o fotos para:
- Cepillarse los dientes.
- Vestirse.
- Prepararse para salir.
Esto ayuda a anticipar y reduce el estrés.
Crea espacios seguros
Una manta pesada, una pelota sensorial y unos auriculares con música suave pueden hacer maravillas tras un día agitado.
Haz del error un aliado
Si tarda en abotonarse la camisa, no se lo hagas tú. Dale tiempo. Anímale. Que equivocarse no sea un fracaso, sino un ensayo.
Habla con el cole
Los profes suelen agradecer las estrategias claras. Un cojín sensorial, una tabla visual, un fidget discreto… pueden mejorar el día de tu hijo y el del aula entera.
Preguntas reales de padres reales
¿Esto sustituye al logopeda o al fisio?
No. La terapia ocupacional no reemplaza nada. Complementa. Mientras el fisio trabaja el movimiento y el logopeda el lenguaje, nosotros trabajamos lo que el niño quiere o necesita hacer con esas habilidades.
¿Y si mi hijo no tiene diagnóstico?
Tampoco lo necesita. Si algo le cuesta, le frustra o le impide participar en su entorno, eso ya es suficiente motivo para intervenir.
¿Cuánto dura la terapia?
Lo que necesite. Algunos casos mejoran en meses. Otros requieren acompañamiento más prolongado. Lo importante es que se avance y se revise cada cierto tiempo.
¿Funciona mejor a domicilio?
A menudo sí. Porque el niño está en su entorno, se reduce el estrés y se trabaja con objetos y rutinas reales. Por eso en Proyecto Pasitos apostamos por el modelo a domicilio desde hace más de una década.
Si tu hijo quiere hacer más cosas, pero no puede… es momento de actuar
Nadie conoce mejor a tu hijo que tú. Pero a veces hace falta una mirada profesional que te diga: esto no es pereza, esto no es un capricho, esto tiene nombre y solución.
La terapia ocupacional infantil no es un milagro. Es trabajo, constancia y respeto por el ritmo de cada niño. Pero es también esa ayuda que transforma pequeñas batallas diarias en victorias personales.
En Proyecto Pasitos, llevamos más de 10 años acompañando a familias como la tuya. Nos apasiona ver cómo niños que antes evitaban el contacto ahora disfrutan de la plastilina. Cómo los que no escribían ahora hacen listas para la compra. Cómo sus padres recuperan la calma y la confianza.
Y si quieres formarte tú también, o eres docente, terapeuta o educador, puedes acceder a nuestra formación especializada. Porque cuando una familia entiende lo que ocurre, se vuelve parte del cambio.
No esperes a que el problema crezca. Ayuda a tu hijo a hacer lo que quiere hacer.
Y hazlo con alguien que lo entienda, lo acompañe y lo respete. Como tú.
