“Me siento capaz”: La importancia de desarrollar la autoestima desde edades tempranas
Por Laura Fajardo Horno, terapeuta ocupacional y directora de Proyecto PasiTOs3 min de lectura

"¡Mira lo que he hecho!"
"¿Lo he hecho bien, mamá?"
"Yo solito."
Estas frases reflejan mucho más que orgullo: son señales del desarrollo de una autoestima sana. Una base emocional invisible, pero fundamental, que empieza a construirse desde los primeros años de vida.
En Proyecto PasiTOs acompañamos a diario a niños y niñas en sus primeras etapas del desarrollo. Y observamos que cuando un niño se siente valorado, seguro y capaz, florece en todas las áreas: en el juego, en el aprendizaje, en la relación con los demás… y en su forma de hablarse a sí mismo.
¿Qué es la autoestima infantil?
La autoestima infantil es la percepción que el niño tiene de sí mismo, de sus capacidades y de su valor como persona.
No se trata solo de "sentirse querido", sino de saber que puede equivocarse y seguir siendo valioso. Que tiene un lugar en el mundo, sin necesidad de compararse o agradar constantemente.
Esta valoración personal empieza a formarse en la infancia a través de los mensajes que recibe del entorno:
- ¿Le permiten equivocarse sin ser juzgado?
- ¿Le reconocen sus esfuerzos, no solo los resultados?
- ¿Tiene espacio para tomar pequeñas decisiones?
¿Qué puede debilitar la autoestima en los primeros años?
En el contexto actual, incluso los niños más pequeños están expuestos a situaciones que pueden dañar su autoestima:
- Comparaciones constantes con hermanos, compañeros o estándares sociales.
- Críticas excesivas o exigencias desajustadas a su etapa.
- Sobreprotección que transmite la idea de "tú no puedes solo".
- Falta de tiempo de calidad con adultos significativos.
- Dificultades de aprendizaje o sociales no reconocidas ni acompañadas.
Estos factores, si se repiten con el tiempo, pueden hacer que el niño empiece a sentirse "menos", "torpe" o "inadecuado", aunque no lo diga con palabras.
¿Qué señales nos alertan?
- Se frustra fácilmente y evita nuevos retos.
- Necesita aprobación constante.
- Tiene miedo excesivo a equivocarse.
- Se compara con frecuencia o se desvaloriza ("yo no sé", "yo soy malo").
- Se aísla o pierde interés por actividades que antes le gustaban.
¿Cómo lo trabajamos en PasiTOs?
Nuestra intervención —ya sea en casa o en el cole— se enfoca en que el niño viva experiencias reales de competencia y valía, ajustadas a su ritmo y etapa. Y lo hacemos desde tres pilares:
- Acompañamiento emocional: favorecemos la expresión de emociones, sin juicio, para que el niño se sienta comprendido.
- Participación funcional: proponemos tareas que pueda completar con éxito, sin que sean demasiado fáciles ni demasiado difíciles.
- Vínculo seguro con el adulto: formamos a las familias para que aprendan a reforzar la autoestima desde el lenguaje, la mirada y la presencia.
Además, trabajamos muy de cerca con terapeutas ocupacionales y logopedas cuando hay dificultades en el desarrollo que puedan estar influyendo en la autopercepción del niño.
La autoestima no se impone. Se cultiva.
- No se trata de repetir "qué bien lo haces", sino de permitir que lo haga.
- No se trata de protegerlo de todo error, sino de acompañarle cuando se equivoque.
- No se trata de enseñarle a gustar a los demás, sino a gustarse a sí mismo.
Porque un niño con buena autoestima no es el que siempre sonríe, sino el que sabe que, incluso en los días difíciles, sigue teniendo valor.
Si sientes que tu hijo o hija necesita apoyo emocional para fortalecer su seguridad interna, en PasiTOs podemos acompañarte.
Nuestra intervención psicológica infantil parte siempre de una pregunta clave:
¿Qué necesita este niño para sentirse bien consigo mismo y con el mundo?
Cuando un niño cree en sí mismo… todo es posible.
¿Quieres saber cómo trabajamos esto? Psicólogo infantil, en casa y en el cole


